Según los investigadores el azote de la Dichrostachys nutans, planta espinosa bien conocida como marabú, originaria del África del Sur y multiplicada cuantas veces ha querido en Cuba, fue introducida en nuestro país a bordo de los barcos negreros, los cuales también traían reses para alimentar a la tripulación e intercambiar por mercancías en los puertos.