Veamos
este tema: Los ríos que transitan la ciudad de Camagüey no son solo
paisaje urbano, ni capítulos de geografía física y mucho menos
lectura para historias. Es todo esto y aun más, porque ellos, el
Tínima y el Hatibonico, incluyendo su extensa red de afluentes,
están aquí desde mucho antes de que llegara la ciudad. Ellos
ofrecen al camagüeyano en su oficio de generaciones lugareñas las
más importantes raíces del patrimonio de identidad local.
No
se asentó Puerto Príncipe por ventura en las entre aguas del
Hatibonico y el Tínima en un mediterráneo de llanuras, llegaron
soldados y campesinos trastocados en colonizadores de otro mundo en
busca de seguridad, abasto de agua y tierras fértiles. Propiedad que
les hizo plantar bandera en las márgenes de estos ríos que desde
las sabanas cubiteras se empeñan en llegar a las marismas de la
costa sur. Así fue, es y será siempre.

