Nuestro
planeta tiene un escudo protector llamado capa de ozono. Ese escudo
es el que permite la existencia de la vida en el planeta ya que el
ozono es la única sustancia que puede absorber radiación
ultravioleta nociva proveniente del sol haciendo las veces de
filtro que permite sólo la entrada de la radiación necesaria para
dar vida a la Tierra.
Desde
hace muchos años nuestro planeta se ha poblado de industrias y seres
humanos que emiten diariamente sustancias que degradan el ozono lo
que, con ese debilitamiento, provoca aumentos de los niveles de
radiación, situación muy peligrosa y desconocida (o ignorada por
muchos). de inmediato, y al comprenderse la magnitud del peligro que
corrían todos los seres vivos de la Tierra, la humanidad se movilizó
a fin de buscar formas de supervivencia que le garantiza el futuro.
Una de esas medidas de protección fue la firma del Protocolo de
Montreal en el 1987 relativo a las sustancias destructoras de la
capa de ozono para controlar la producción y el consumo de
sustancias que destruyen el ozono. donde se establecieron compromisos
de irnos librando de los gases y emanaciones que dañan la capa de
ozono. Actualmente más de 196 países forman parte de este acuerdo.


