Y por fin el verano y esta generalizada
sensación de felicidad y actividad al aire libre en calles,
piscinas, ríos y playas llenas de personas con un positivo estado de
animo vinculado a toda la luz solar del verano. No hay secretos pues
romanticismo aparte una buenas parte de esa euforia se la debemos a
la serotonina,
importante químico y neurotransmisor en el cuerpo humano que ayuda
a regular el estado de ánimo, el comportamiento social, el apetito,
la digestión, el sueño, la memoria, el deseo y hasta la función
sexual.
Ademas de
mejorar el estado de animo el sol nos "alimenta". Pues
cuando sus rayos entran en contacto con la piel provocan que una
enzima se transforme, lo que da lugar a la producción de vitamina
D, una sustancia esencial para multitud de procesos biológicos
que garantizan una buena salud La medicina moderna recomienda
tomar el sol 15 minutos al día
(exponiendo la cara y brazos es suficiente), varias veces por semana
para
garantizar el suministro
de esta vitamina D, que contribuye a fortalecer el calcio
esencial para los huesos.

