El cambio climático y los murciélagos



 Según los expertos, el calentamiento global podría poner en peligro el futuro de un significativo número de especies de murciélagos. 
Estos animales ya han sufrido diversos trastornos debido a las alteraciones en el clima, como se deduce de un estudio publicado en la revista especializada Mammal Review.
  Los autores del reporte, de Reino Unido, aseguran que los efectos de estos cambios en la vida de los murciélagos son "alarmantes" y añaden que podrán ser aún peores a medida que suban las temperaturas.

La alimentación y reproducción podrían verse afectadas y el clima extremo y las enfermedades podrían tener a su vez un negativo impacto en muchas especies.
 

Santa Cruz del Sur ante los riesgos del cambio climático.



Aunque se sabe que los ecosistemas y especies estuvieron sometidas a cambios del clima en su pasado geológico, los especialistas aseguran que nunca antes éstos habían sido tan rápidos, ni la capacidad de los sistemas ecológicos para adaptarse a ellos había estado tan comprometida por presiones no relacionadas con el clima.

 Por ello la conversión de los hábitat, la sobre explotación de especies, la contaminación y la competencia de especies exóticas invasoras, hacen que la amenaza del cambio climático sobre los servicios ambientales sea más intensa, sobre todo en ecosistemas clave como los arrecifes de coral y los manglares.Por ello se requieren estrategias de adaptación que mitiguen las amenazas no relacionadas al clima. 

Las energías de la chirimoya


La chirimoya, originaria de Perú, puede recordar a una piña por estar recubierta como por grandes escamas, cada una de las cuales corresponde a un fruto. Si está bien formada, una vez cortada tiene forma de corazón y alcanza un peso de 200 a 500 gramos.
 Bajo su ruda piel la chirimoya esconde una pulpa jugosa, dulce y repleta de valiosos nutrientes. Sus posibilidades en la cocina invitan a descubrirla.
Jugosa y nutritiva
La chirimoya está entre las frutas que más energía aportan junto con el plátano, la manzana, las uvas o el caqui, debido principalmente a su contenido en azúcares. También tiene una buena cantidad de fibra dietética. Se trata, sin embargo, de un alimento con una baja densidad energética: aporta pocas calorías en relación a su volumen, lo que quiere decir que sacia más que otros alimentos que aportan tantas o más calorías.